viernes, 17 de octubre de 2008

¡Qué veranos aquéllos!

Playa de La Aldea. Foto Juan Antonio.
Una vez que terminaba el curso, si habíamos aprobado, nos la prometíamos muy felices porque íbamos a disfrutar de las vacaciones de verano, que duraban unos tres meses en aquella época.
No había mucho en qué entretenerse, pero entre ir a la playa, jugar al fútbol y pasear en la plaza por las tardes, donde nos reuníamos los del pueblo con los veraneantes forasteros, teníamos casi todo el día ocupado.
Al finalizar un curso, de contento que estaba, exclamé:
-Este verano me lo voy a pasar en grande, los tres meses tirado en la playa fumando.
Me compré una caja de cigarrillos y me fui a la playa con los amigos. Me fumé tres o cuatro y ya no quise fumar nunca más, como verán no me gustó nada.
Antes de que mi padre me regalara una bicicleta, por haber aprobado un curso, hacía trueque con los amigos. Jorge "Pasote" y Adolfo me prestaban sus bicicletas y yo les daba mangos que traía de la finca de mi padre en Castañeta. Yo me divertía con sus máquinas y ellos degustaban la deliciosa fruta.
Una vez me dirigía a la playa, situada a unos 4 ó 5 kilómetros del pueblo, cuando se me reventó una goma de la bicicleta de Jorge, por la vuelta de Abrahanito, por lo que tuve que recorrer el camino de vuelta caminando, con la bicicleta a rastras.
Otra vez iba conduciendo el auto de Don Juan Márquez, que había sido mi maestro en Educación Primaria, su esposa Encarnita. Como era una conductora novel, iba despacio. Yo en bicicleta competía con ella. La señora me pasaba en las rectas largas y yo me aproximaba en las curvas y a continuación la pasaba. Sólo se pudo distanciar de mí en la recta de la playa, que tiene un kilómetro de longitud. Yo quería impresionar a la hija de mi maestro, que iba en el coche, por la cual yo bebía los vientos.
Y así pasábamos los veranos, los cuales se me hacían larguísimos y siempre deseaba que empezaran las clases.

8 comentarios:

CONRA dijo...

Hola Juan Antonio:
Hermosos recuerdos aquellos, entre clases que terminan, playa, coches, bicicletas. Que tiempos tan bonitos, lo vives desde tú memoria de una manera tan real que parece que sucedió este verano.
Gracias Juan por los mensajes tan lindos que me dejas en mi blog.
Desde tus islas, el mar, la playa, el monte y el gran Teide te saludamos con un gran abrazo fraternal.

Nerina Thomas dijo...

Tu s recuerdos.Pasajes de tu historia.Sanos ellos. Me fascinó, tu espresión ..." bebía los vientos". Mirá que son dulces tus expresiones!!

moksha dijo...

Sé sobre esa prisa que nos trae el tiempo de espera y lo curioso es que en aquella éspoca, llegaban las ansiadas vacaciones y después se iban en un tono de melancolía.
Un ABRAZO enorme, bello caballero.

Juan dijo...

Conra

Para mí revivir aquellos momentos es una delicia. Sabes que los buenos recuerdos, pasado el tiempo, se tienden a sobreestimar.

Gracias por enviarme la fragancia de nuestras islas prendida en tus bellas palabras.

Un abrazo y feliz semana.

Juan dijo...

Nerina

Imagínate esas expresianos dichas con el cantito canario. Jejeje.

Gracias por tu cariñosa visita. Feliz seamana.

Un abrazo.

Juan dijo...

Moksha

No sé que pasaba en aquellos tiempos, siempre deseaba que empezaran las vacaciones y luego que comenzaran las clases. Seguro que era el deseo de reencontrarme con los amigos y compañeros del colegio.

Un abrazo.

Luisa dijo...

Aquellos veranos duraban tres meses y los de ahora, para la chiquilleria,universitarios incluidos,también.
He venido encantada a devolver tu visita.
¿Cual es tu blog principal?
UN abrazo desde el Sur de España

Juan dijo...

Hola, Luisa, gracias por tu visita.
Mi primer blog es Desde mi óptica, aunque cada uno es diferente, hay para todos los gustos.

Un abrazo.