viernes, 19 de septiembre de 2008

Primeros partidos de fútbol

Foto de Google


En mi infancia fui realmente feliz.

Tuve unos padres amorosos y unos hermanos encantadores.

En la escuela era un niño normal y me divertía mucho jugando al fútbol con mis amigos.

Cuando salía de la escuela, tiraba la maleta detrás de la puerta de mi casa y me iba a jugar al fútbol.

Los primeros partidos que jugamos fueron contra los equipos de La Ladera y Barranquillo Hondo. Estos tenían lugar cuando había algún acontecimiento religioso, cuando había catequesis o iba el Obispo o cualquier otra autoridad. Eran los únicos momentos que nos podíamos reunir. Recuerdo que cada uno aportaba una cantidad de dinero y apostábamos, ganaba la apuesta el ganador del partido, Recuerdo que reuníamos hasta medio duro. Algunas veces fabricábamos una copa con los deshechos de los bombillos, con un carrete donde se enrollaba el hilo de coser y todo eso se forraba con platina.

¡Son recuerdos inolvidables!



4 comentarios:

María dijo...

Juan:

Con tantos blogs no sé cómo tendrás tiempo para atenderlos, yo tengo uno y no puedo con él.

Creo que éste era el blog que me faltaba por visitar, me parece que son cuatro los que tienes, luego lo compruebo, pero desde luego, todos me parecen preciosos.

Vengo del otro blog del post de la luna y tú, y he salido realmente encantada de verdad.

En cuanto a los recuerdos de tu niñez, a mí también me vienen alguna vez los recuerdos, aunque me pone nostálgica si miro hacia atrás, y me doy cuenta de las personas que faltan en la actualidad, pero recuerdo mi niñez como una etapa muy feliz de mi vida.

Gracias por recordarnos tus momentos de cuando eras niño.

Ha sido una gran satisfacción haber visitado tus blogs, salgo encantada de ellos.

Un beso.

Juan dijo...

María


Me alegra que ya hayas pasado por todos mis blogs y que hayas encontrado algo de valor en cada uno de ellos.

Te contaré que estoy prejubilado y, por lo tanto, tengo todo el tiempo del mundo para disfrutar de la vida y una de mis aficiones es compartir vcon los amigos de lso blogs las experiencias de vida.

Un abrazo.

Monica dijo...

Se nota en tu rima en tu aire,en tu palabra serena,y en ese toque de señorío,que has tenido una infancia buena.
De aquel pequeño arbolito regado con amor y dedicación,hoy queda plantado este frondoso amigo que puede cobijar junto a sus quimeras,a tantos bologeros que se insertan en su cálida expresión.
Tu amistad cobija, tu sombra proteje,tu sinceridad refresca.
¡gracias árbol-amigo!

Nerina Thomas dijo...

Sólo sé que tu niño interior está latente.Que eres rico y en forma interiormente.Y vale sin duda.Gracias por serlo además.