jueves, 20 de julio de 2017

Brillantes y luminosas montañas de la Aldea de San Nicolás, Gran Canaria


Tasartico

                                                   Macizo los Cedros de la Aldea de San Nicolás

Brillantes y luminosas montañas de la Aldea de San Nicolás, Gran Canaria

Las montañas de La Aldea son espectaculares. Son cada vez más grandes, más brillantes y más amorosas.
Parecen que te sonríen, que te hablan, que te abrazan.
Tú las acoges en tu corazón y amorosamente las acaricias, les susurras palabras amorosas declarándoles tu amor. Las integras en ti. Te haces uno con ellas. Al fin y al cabo el Creador está en ti y en ellas. Está en todo y en todos.

Ahora me explico cómo antes eran montañas, simplemente montañas. Ahora las ves con ojos de luz y de amor. Yo no hay separación, antes "tú  eras tú y yo era yo". Ahora las ves y dices "somos nosotros".

Siguen nuestras montañas iluminando nuestra vida y nuestro corazón.

martes, 16 de agosto de 2016

Recuerdos de infancia en La Aldea de San Nicolás



Recuerdos de infancia en La Aldea de San Nicolás

Los tiempos pasan pero las sensaciones y vivencias rememoran momentos extraordinarios vividos en este extraordinario pueblo de la isla de Gran Canaria, España.

En los años cincuenta la vida en el pueblo transcurría con suma tranquilidad, según la mente de un niño de seis años. Toda mi niñez transcurría en La Plaza, cerca del Ayuntamiento, de la Herrería de José Álamo y de la Barbería de Antonio. Antes de comenzar el período escolar el tiempo sucedía con suma placidez, horas jugando en el campo de fútbol con los amigos, jugando con la pelota en la calle, en aquellos tiempos llamada General Franco, hoy Camino Real, o jugando con los amigos y vecinos a distintos juegos infantiles.

Recuerdo los partidos del Imperio, o de los equipos representativos del pueblo. También cuando iba a ver entrenar al equipo con el veterano entrenador Chirivella, con jugadores como Antonio Armas (portero) Sario, Julio...

A veces salía del centro del pueblo en el camionsillo de mi padre. Una vez me dejó él sentado en el mostrador de la tienda de Juanito Hernández, en La Montañeta, Los Espinos. Al llegar a mi casa, mi madre le preguntó, ¿dónde está el niño? Mi padre tuvo que regresar a recogerme a la tienda y allí me encontraba sentado tranquilito en el mostrador.

Una vez mi padre condujo el coche de don Juan Márquez por el sur de la isla, con su familia, Cuando salíamos de Mogán dirección Las Palmas, pasábamos por una montaña en la que la carretera era tan estrecha que sólo cabía un coche. Mi padre tenía que dar marcha atrás al coche, como era un lugar peligroso sin una valla de protección, todos nos bajamos hasta que terminara la maniobra de retroceso. Cuando subimos al coche don Juan, que era mi maestro, me preguntó que si me había ensuciado los zapatos con caca de una vaca. Yo le contesté: Sip, pero ya me limpié con un "casparro".

Otras salidas que hacíamos era para ir al Estadio Insular para ver a la Unión Deportiva Las Palmas y excursiones al Pinar de Tamadaba, a Tirajana...

Fueron unos tiempos muy felices que ahora rememoro con gran satisfacción.

jueves, 11 de agosto de 2016

A mi bella y entrañable playa de La Aldea


A mi bella y entrañable playa de La Aldea

Hace tiempo que no te toco
hace tiempo que no te escucho
hace tiempo que no te hablo
pero todo el tiempo te siento.

Te siento con toda mi alma
con mi más profundo ser
con las proyecciones de otras vidas
con mi más profunda esencia.

No puedo vivir sin ti.
No puedo respirar
ni mi corazón late
ni mi mente vuela
sin sentirte cerca
Estoy conectado contigo
Eres Una conmigo
Eres Una con Todo.

Pronto me sumergiré en tus aguas
y beberé de tu resplandeciente espíritu.
Volaremos juntos entre montañas
hasta perdernos más allá de las estrellas,
mi bella y entrañable playa de La Aldea.

Juan Antonio Quintana Hernández

jueves, 10 de marzo de 2016

A LOS PRESIDENTES DEL GOBIERNO DE CANARIAS Y DEL CABILDO, y A LOS POLÍTICOS DE LA OPOSICIÓN, ¡¡¡CARRETERA DE LA ALDEA YA!!!

A LOS PRESIDENTES DEL GOBIERNO DE CANARIAS Y DEL CABILDO, y A LOS POLÍTICOS DE LA OPOSICIÓN, ¡¡¡CARRETERA DE LA ALDEA YA!!!
La voz de los aldeanos comprometidos con la defensa del derecho a contar con una carretera digna sonó fuerte, cargada de razón, para hacer comprender a los gobernantes de turno que el pueblo aldeano sigue en lucha en defensa de la vida y tranquilidad de espíritu de todos los que viven y de los que transitan por esa peligrosa vía.
Rafael Ramos, Joaquín Luján y otros esforzados aldeanos se esfuerzan en mantener viva la llama de la ilusión de que se conseguirá el propósito de tener nuestra carretera segura, donde no tengamos que exponer nuestras vidas, ni la de nuestros familiares y amigos continuamente al pasar por ese arriesgado acceso.
Hay deficiencias que no se pueden obviar y el Foro ha denunciado públicamente. Partidas importantes que se han desviado a otras obras unos años. En el 2016, en que hay disponible para invertir 31 millones de euros, la empresa adjudicataria ha comunicado que sólo puede gastar 18,5 millones de euros. ¿Quién es responsable de tamaña irresponsabilidad? Debemos pedir responsabilidades y exigir la dimisión de los incompententes que no han sabido hacer su trabajo correctamente. ¿Qué ha hecho la oposición para exigir que se cumpla a cabalidad con los plazos y emplear debidamente los dineros adjudicados? Señores gobernantes y señores de la oposición, pongan el servicio al pueblo antes que la fidelidad a unos pactos, a sus respectivos partidos o a defender sus intereses personales.
Los políticos locales, las organizaciones empresariales y cada uno de los aldeanos, levanten sus ánimos, yergan la cabeza orgullosos de ser de La Aldea de san Nicolás, de estar completamente comprometidos en la defensa de nuestra carretera. Que nadie dé un paso atrás. Que el espíritu de La Meliana, el de Seña Severa, el de Salvador Araujo y el de Antonio Quintana el Indiano vuela sobre el cielo aldeano. Ellos no se arredraron ante las amenazasy coerciones de ninguna clase. Ellos nos impulsan a no decaer. Todos unidos exigiremos a la clase dirigente del Cabildo, del Gobierno Autonómico y del de España que cumplan su obligación moral y ética. Aquí todos somos necesarios en esta lucha, cada uno blandiendo las armas y las herramientas con que cuente, el músico con su guitarra, el poeta con su pluma, el artesano con su escultura, el religioso con sus oraciones, el espiritual con sus meditaciones, y todos enviando energías positivas y buenas vibraciones. De esta forma conseguiremos el objetivo.

Nadie nos detendrá, la fe mueve montañas y el pueblo aldeano, curtido en mil batallas en defensa de su tierra, de su carretera, de su dignidad como pueblo, nunca desfallecerá.
Nos sentimos orgullosos de ser de La Aldea de San Nicolás. Todos honestos, alegres, hospitalarios, valientes, luchadores y dispuestos a entregar nuestra vida por la causa justa a la que nos enfrentamos.
Que nadie se sienta triste, defraudado, resignado. ¡Un aldeanos nunca baja los brazos! ¡Continuaremos en la lucha hasta el final, hasta conseguir la carreteral!
Juan Antonio

sábado, 27 de febrero de 2016

ALDEA DE SAN NICOLÁS, REIVINDICANDO LA CARRETERA





ALDEA DE SAN NICOLÁS, REIVINDICANDO UNA CARRETERA DIGNA Y SEGURA

El pueblo aldeano
humilde y trabajador,
hospitalario y amable,
alegre y simpático,
esforzado y perseverante, 
dulce y dicharachero, 
pacífico y conciliador
paciente y educado,
alegre y simpático



Ahora este pueblo aldeano
ha sacado la fuerza y la determinación,
la energía y el orgullo,
la indignación y la furia,
el genio y las ansias incontenidas de lucha
 exigiendo su carretera
por la que hemos estado peleando décadas.
Ya llegó al momento clave
de nuestra historia moderna.



Nos acompañan el espíritu indomable
de La Meliana y seña Severa,
del cura Vicente, de Salvador Araujo
y el de Antonio Quintana, el Indiano.



Ese espíritu lo aglutina el Foro Aldeano,
con Pedro Montesdeoca, Rafael Ramos,
Joaquín Luján y muchos valientes y arrojados aldeanos
que junto que con otros, y el pueblo entero,
se han levantado en lucha continua sin desmayo
hasta conseguir ¡LA CARRETERA YA!



Todos a una
han levantado su voz
han unido sus espíritus
para el empuje final,
para reivindicar con una sola voz
con un grito desgarrador
que resuene más allá de estas montañas
que llegue adonde tenga que llegar
para conseguir nuestra carretera.
Ya no vale que haya media vía
en puertas de terminar
Ya no valen las promesas, las sonrisas
y los apretones de manos.
Ya hemos esperado 50 años
para que encuentren una solución,
 una carretera digna y segura.



Por aquí han pasado
ministros y presidentes,
consejeros y directores generales, 
de aquí y de allá, paisanos y forasteros,
todos sonrientes y extrovertidos,
prometiendo el oro y el moro,
pero aquí seguimos
caminando al borde del precipicio, 
a expensas de que algún día, 
ceda el terreno al borde del abismo, 
y algunas vidas digan su adiós
entre lágrimas y lamentos
de todo un pueblo
que ha sufrido la ignominia
de verse engañado una y otra vez,
año tras año,
década tras década.



¿Hasta cuándo vamos a esperar
que los políticos inteligentes, serios y responsables
hagan realidad la justa petición
de este valeroso pueblo aldeano?

El espíritu aldeano está unido
con mente calma y corazón ardiente.
Hierve día a día la sangre de los aldeanos
ante la prolongada y eterna injusticia
de hacernos transitar al borde del precipicio
esperando siempre que el Creador se apiade de nosotros
y que lleguemos sanos y salvos a nuestros hogares
donde suspiramos contentos de llegar con vida
y que nuestros familiares se relajen aliviados
al vernos entrar sin contratiempo
después de pasar por la delgada línea
que separa la supervivencia del deceso.



Con el grito unánime de todo el pueblo
decidido a conseguir nuestra anhelada carretera,
por nuestra supervivencia y la de nuestras familias,
seguiremos exigiendo a los políticos de turno
desde lo más profundo de nuestros corazones
y con una petición que retumbe entre las montañas
los campos, las ciudades y las oficinas gubernamentales
que dinamicen las gestiones y que se realicen los proyectos
y se ejecuten en el más breve plazo el tramo que falta,
y que se termine el trecho en ejecución
en el plazo convenido.


Que lo hagan ya, sin premura.
Nosotros estaremos muy atentos,
y con la pancarta reivindicativa,
con nuestra voz tronadora
para que sepan muy bien...

¡QUE EL PUEBLO ALDEANO SEGUIRÁ EN LA LUCHA 
HASTA EL DÍA EN QUE SE INAUGUREN
LOS DOS TRAMOS!


¡CARRETERA DE LA ALDEA YA!
Juan Antonio Quintana




miércoles, 17 de febrero de 2016

ALDEA DE SAN NICOLÁS, GRAN CANARIA, ESPAÑA

  ALDEA DE SAN NICOLÁS, GRAN CANARIA, ESPAÑA
    ^
ALDEA DE SAN NICOLÁS, Islas Canarias, España
Desde la montaña de Los Cedros...
Contemplo el pueblo en calma.
El suave invierno nos permite
disfrutar de paseos entre montañas al caer la tarde
y nadar en las frescas y tranquilas aguas
sólo acompañado por unos alborozados peces juguetones
que me ofrecen una entusiasta bienvenida
Los alisios, que siempre nos acompañan por estas fechas, dan un toque juguetón
echando a volar algunas de nuestras pertenencias.
Me baño solo, paseo en solitario...
Nadie sale a disfrutar de la playa
Ni a caminar por el barranco entre montañas
por temor a la palabra "invierno".
Sin embargo, antes de que llegue mi "invierno"...
He de contemplar las montañas, ahora que comparto su esencia.
He de hacerme uno con el mar, ya que soy un pez más de la fauna marina aldeana.
He de volar sobre los acantilados, pues ahora soy ave que vuela alto .y me permite observar
más allá de lo cotidiano, de lo que se puede observar con los ojos.
He de hacerme uno con el aire aldeano, respirar su esencia,
la que han formado generaciones de nobles y luchadores aldeanos
He de amar a mi pueblo representado en cada guijarro del camino,
en cada piedra de la playa, en cada risco, montaña o acantilado...
En cada árbol, arbusto, planta o en cada brizna de senderos y barrancos.
En cada ser viviente que comparte el amor por La Aldea.
Soy Uno con Todo: vivo, respiro, amo, me alimento de la Esencia de mi pueblo.
Y cuando muera me quedaré aquí: en el etéreo aldeano.
Juan Antonio Quintana
17 de febrero de 2016

lunes, 8 de febrero de 2016

Taller gratuito de Sanación Pránica en La Aldea de San Nicolás, Gran Canaria


TALLER gratuito DE SANACIÓN PRÁNICA EN LA ALDEA DE SAN NICOLÁS, GRAN CANARIA, ESPAÑA.
Impartido por la Directora de Mundo Pránico Barcelona MARTA PUIG
31 DE MARZO DE 2016
De 19.00 a 20.30 horas
RESERVA DE PLAZA e información EN::
laspalmas@mundopranico.com
O al móvil 636 88 48 57 (Juan Antonio)

lunes, 23 de febrero de 2015

Montaña de Los Cedros, Aldea de San Nicolás, Gran Canaria, España




Montaña de Los Cedros, Aldea de San Nicolás, Gran Canaria, España.

15.00 hs.

22 de febrero de 2015

Después de un par de días lloviznando, hoy disfrutamos de un luminoso cielo azul, el mar en plácida calma que aquieta el espíritu y amor desbordante en el corazón.
La montaña de Los Cedros, "apu" Los Cedros, como diría nuestro querido maestro y hermano Roger Choque, de isla del Sol, en el lago Titicaca, Bolivia, es estandarte y símbolo de nuestro pueblo amado. Fue fiel acompañante en las interminables noches soñando con mi regreso al terruño que me vio nacer. Y tomando las enseñanzas del citado maestro aymara, merece esta venerada joya pétrea, esculpida con tanto amor y esmero por el Creador, todo nuestro cariño y veneración, expresándose con nuestro gozoso éxtasis, con infinito agradecimiento, como lo hacemos con GAIA y con el Creador; inclusive con cantos, danza, música y ofrendas florales tomando ejemplo de la cultura aymara.
Comprendo muy bien el sentimiento tan arraigado de amor y veneración de todos los pueblos originarios hacia la Naturaleza en general, pues todos somos Uno y formamos un Todo de Amor Universal.
Cuando observo nuestras montañas cada vez las encuentro más relucientes y espectaculares. Son montañas que he observado durante muchos lustros, pero siempre hay algo que me impresiona. Lo cierto es que no sé si soy yo el que cambia o son ellas. Sabemos que GAIA ha ascendifo a la 5ta. Dimension, por tanto cada uno de los elementos que la componen se supone que tambien lo ha hecho.
A nosotros todavia nos falta mucho para llegar a eso, pero, bueno, estamos en el camino.
Desde La Aldea les deseo que estèn pasando un feliz domingo.

Foto tomada de Google.

Desconozco su autor.

domingo, 18 de enero de 2015

La Aldea de San Nicolás, siempre en el corazón



                           La Aldea de San Nicolás, siempre en el corazón

No amo a La Aldea por sus inigualables playas
El Roque, Las Barquillas, La Caletilla o El Puerto
ni por las espléndidas montañas de Los Cedros, ni Hogarzales
tampoco por el alto Pico de La Inagua, ni por Risco Redondo
aunque siempre los llevo muy presentes en mi alma,
tampoco por el Caidero de Las Huesas, ni por la Cueva del Mediodía.

No amo a La Aldea por su hermoso y fértil valle
ni por el entrañable y añorado Barranco Grande
tampoco por el cálido y embriagante aroma del pueblo
ni por la calidez y hospitalidad de sus gentes
tampoco por los sueños que desde niño me acompañan
rememorando los inefables momentos pasados en él.

¿Cómo no amar a La Aldea?

La amo porque es el pueblo de mis abuelos, padres y hermanos.

La amo  porque es mía...

y de ustedes, mis queridos aldeanos,
siempre hemos sido luchadores, antes por la propiedad de la tierra...
¡ahora por la necesaria y vital carretera!


Foto de la Playa de La Aldea
Tomada de Google. Desconozco su autor.


martes, 4 de febrero de 2014

EL AMOR DE LOS ALDEANOS. Aldea de San Nicolás, Gran Canaria, España.



 Embelesado observo esta perspectiva
del pueblo que un lejano día  me vio nacer.

¡Que impresionantes montañas se alejan
de los pétreos monumentos comandados por  Los Cedros,
que se encuentran esculpidos a fuego en mi memoria!

¡Qué valle  tan hermoso  se extiende siguiendo los cauces
 de los barrancos de La Aldea y de Tocodomán
y que plácidamente desemboca junto al ancestral Charco!

¡Qué claro e inmenso mar que nos acoge amoroso
en sus límpidas aguas cada día en mi memoria
y que nos acuna en sus tibios brazos de nácar!

Se llenó de pena mi corazón al pensar que nuestros antepasados
nunca pudieron disfrutar de este increíble y maravilloso paraje
que nos llena de gozo y esplendor  nuestro más íntimo ser.

Pronto llegó  alto la voz de mi padre susurrándome
que desde hace tiempo ellos disfrutaban cada día de esos paisajes
y  rezaban para que algún día nosotros tuviéramos esa posibilidad.

Feliz de que cada uno, desde su perspectiva, estemos embebidos de amor
por esta plácida y encantadora tierra aldeana que nos acoge, nos seduce, nos acuna
y nos mima a  los aldeanos con sus amorosos, tiernos  y cálidos abrazos.

© Juan Antonio Quintana Hernández

domingo, 23 de diciembre de 2012

FELIZ NAVIDAD Y FELIZ Y ESPERANZADOR AÑO 2013


          FELIZ NAVIDAD Y FELIZ Y ESPERANZADOR AÑO 2013


Queridos amigos aldeanos y visitantes del blog La Aldea de Juan Antonio:
Éste es tiempo de reflexión, de hacer balance de este año que acaba y, al mismo tiempo, es momento de tomar conciencia de que estamos aquí, agradecidos y esperanzados del nuevo tiempo que nos toca vivir. Gracias por SER y por ESTAR.

En la esperanzadora Era de Acuario
llega nueva luz a nuestros corazones
que lo llenan de paz y de amor,
de compasión y fraternidad.
Tenemos alegría y gozo al compartir
esta nueva luz radiante
que se extiende por todo el universo
transmutando las penas y decepciones de la vida
en esperanza y fe en el amor incondicional
que nos alienta a seguir el camino
para llegar a nuestra Divinidad.

Les deseo FELIZ NAVIDAD, y que disfruten de cada minuto, durante el 2013, conscientes de que es un Regalo del Creador. Y que cada experiencia, positiva o no, es elegida por nuestra alma para evolucionar.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Tengo 6 años. ¡Qué bonita es mi vida!



Desde hace algunos días que mi Niño Interior, de unos 4 ó 6 años, se dirigía a mí insistentemente para que le dejara contar algo de su vida, tras ver esta foto.

Al principio yo estaba un poco remiso de dejarle hacer esto, aunque es verdad que últimamente he hablado mucho con él, le he hecho cariñitos, he jugado y nos hemos divertido juntos. Llegado a este punto le dije: Ponte en mi lugar que te dejaré tranquilo hasta que termines. No te interrumpiré, ni pienso corregir ni una coma, tú sabes que los mayores creemos que somos perfectos y que todo lo sabemos. Ya lo sé, contestó él.

Hola, soy Juan Antonio, tengo unos 6 años y vivo en La Aldea, la calle es General Franco, número 43. Mis padres son Antoñito Quintana y Purita, son muy buenos con nosotros, conmigo y con mis otros 4 hermanos: María Luisa, Mary Cruz, Octavio y Mency, que acaba de nacer, y con mi primo Antonio, que también vive con nosotros. También viven en la casa mis abuelos Juan y Eloisita.
En la puerta que se ve en la foto hay un garaje donde siempre estoy jugando a la pelota con mis amigos Juanito el de Yoyo, Gustavo y otros. Me gusta mucho jugar al fútbol, también jugamos en la calle y en el campo de fútbol que está al lado de la Sociedad.

Al lado del garaje hay un callejón por donde se va a Los Cascajos. Allí voy a jugar con mis amigos. Hay muchas fincas, y por las orillas hay cañas muy altas. Me encanta correr por los caminitos entre
los distintos trozos de terreno, alguna vez llevo un carrito que me hizo mi padre, con latas, cañas y trozos de madera. Cuando es hora de almorzar, o ya está oscureciendo, mi abuelita nos llama con su característico silbo a través del postigo de la cocina.

A mi edad ya me he llevado disgustos muy grandes, el primero fue cuando se ahogó mi prima querida, Ángeles Sosa, hija de Yoyo, y otro fue cuando murió en la presa el hijo de José Álamo, Nicolás. Me asusté mucho cuando pasó el padre llorando la muerte de su hijo en una tarde lluviosa.  Creo que durante bastante tiempo estuve soñando por esos hechos.

Casi frente de mi casa hay una finca muy grande, hay palmeras altas, se hacen las hogueras de San Juan, jugamos a la escondida. He escuchado que van a construir el Cine Nuevo ahí. Yo me pregunto dónde vamos a hacer todas las cosas  que solemos hacer allí. Al lado está el Ayuntamiento, veo que entran y sale mucha gente durante todo el día. La verdad es que no sé que van a hacer en ese edificio.

Soy muy feliz, tengo una familia que me quiere mucho, amigos con los que jugar. Mi madre me dice que pronto empiezo a ir a la escuela de don Juan Márquez. Él es vecino mío, padre de Fita y de Eldita. Junto a mi casa vive Velázquez, con Isabelita y Pacuco. Don Juan también es `practicante y nos pone las inyecciones.

Me gusta cuando mi padre nos lleva a la playa por El Roque a almorzar al lado de los impresionantes riscos. Vamos en la camioneta y estamos siempre bien acompañados de vecinos y familiares con sus hijos. El agua está fresquita, nos mojamos los pies, las manos y poco más, pues tengo miedo de las olas. Comemos bocadillos de sardinas, de tortilla y fruta. Mi padre siempre lleva un balde de tunos que va partiendo y dándole a todos una vez pelados.

Por hoy no voy a contar nada más, pues estoy cansado, pero otro día seguiré con otras cosas. Espero que el señor mayor, que dice ser Mi Yo Interior, me permita seguir.

martes, 4 de septiembre de 2012

La Playa de La Aldea es un paraíso


La Playa de La Aldea es un paraíso

Había soñado tantas veces con sus frescas y cálidas aguas, con el aroma del apacible mar aldeano, con el áureo y esplendoroso sol que me calma el fuego y la sed de él, junto con las amadas montañas que siempre aparecen en mis sueños, componiendo el maravilloso retrato de tan hermoso rincón del terruño que me vio nacer, y que también acogió y arrulló entre sus brazos a mis padres y a los padres de mis padres.

Había soñado tanto con el momento de volver a ese mágico lugar que muchas veces, después de tan fantástica ensoñación, amanecía con la piel suave y fresca por las caricias del sol y del delicioso mar de la Playa de La Aldea.

Había soñado tanto con ese regalo que este verano los dioses me trasladaron en volandas a través del océano y me depositaron suavemente en el muelle. No necesité abrir los ojos para percatarme de la belleza que me esperaba, de las deliciosas aguas que acariciaban mi piel y mi alma, de los mágicos rayos solares que me hacían rememorar días de placidez, alegría y gozo entre sus brazos amorosos.

Y allí disfruté, ahora en la realidad, durante muchos días, semanas y meses entre aldeanos madrugadores y amantes de la tranquilidad del mar, entre peces de todos los tamaños y colores que jugueteaban a nuestro alrededor como viejos conocidos, y entre las barcas que plácidamente tomaban el sol y esperaban por la mano amiga que las llevaran de paseo a dar una vuelta por la Punta de La Aldea, o a Guguy, para desde allí disfrutar de las majestuosas montañas y acantilados que adornan toda nuestra costa.

Al fin tuve que regresar a la otra orilla, pero en La Aldea quedó parte de mi alma y de mi corazón, para nunca más tener que soñar con el fin de disfrutar de aquellos días en que el mar, el sol, las montañas y yo volábamos como gaviotas sobre la costa aldeana.

La Playa de La Aldea es un paraíso al que dedico estos haikus que rememoran algunos  algunos momentos que pasé allí.



HAIKUS



En mi embeleso,

entre plácidas barcas,

el muelle duerme.

*

Tras las montañas

 el espléndido sol

me alegra el alma.

*

Besan la tarde

montañas, mar y sol

en armonía.


*

Muelle de La Aldea de San Nicolás.
Gran Canaria


jueves, 3 de mayo de 2012

Por fin la luz al final del túnel: Nueva vía para La Aldea



Video de Odiomed.




Mañana, 4 de mayo de 2012, se realizará la voladura del último tramo del túnel de la tan añorada vía que unirá en un futuro El Risco de Agaete con La Aldea de San Nicolás. Esta nueva carretera, con una longitud de 10 km, con 7 viaductos y un túnel  de 2.339 m, salvará  los  peligrosos precipicios del Andén Verde, dentro del Parque Nacional Tirma-Tamadaba, pero cuyo principal peligro es la caída de piedras y derrumbe de parte de los riscos.


                                                     Macizo Tirma-Tamadaba (Foto tomada de Google)


La actual carretera costó sangre sudor y lágrimas, primero para que concedieran el permiso y luego el presupuesto para su construcción, y  por el difícil trazado que eligieron, por unas montañas realmente de difícil acceso. Se dice que el ingeniero proyectó esa carretera, por ese sitio tan complicado, con el firme propósito de que no se pudiera llevar a cabo.


Después de más de 50 años recorriendo esa carretera, en la cual sentimos miedo muchas veces por las caídas de pìedras y derrumbes, también reconocemos los maravillosos paisajes de las esplendorosas montañas, de los agrestes y empinados acantilados, del inmenso mar azul visto desde las alturas, de la vista de la isla de Tenerife, con su majestuoso Teide, de los hermosos cardones y otras especies de la flora que alegran nuestra vista y nuestro espíritu. Ojalá que se minimice el impacto de las obras con la plantación de árboles, arbustos y plantas,  embelleciendo los accesos  donde hubo que horadar las montañas o remover millones de toneladas de tierra.


No sé si alguna vez, cuando se inaugure la nueva vía, podremos recorrer la antigua sólo por placer, para volver a disfrutar del maravilloso milagro del Creador, un esplendoroso cuadro que quedará para siempre en nuestra retina y en nuestro corazón.

domingo, 8 de abril de 2012

¡De excursión en el camión de Antoñito!

En la foto Antoñito Quintana con su esposa, Purita, sus hijos y sobrinos, y sus medianeros Pepe, Amelia, Nicolás Hernández y Alberta, con algunos de sus familiares.


Por los años 50 no había muchos lujos, pero nunca faltaban las ganas de divertirse y pasarlo bien. Las excursiones en el camión de Antoñito Quintana eran una de las formas de salir de la monotonía y de disfrutar de la naturaleza, ya fuera en la playa, en el campo, en el pinar  de Tamadaba o en las fiestas de otros pueblos.  


¡Nos vamos de excursión al Pinar de Tamadaba! Con esa frase, que corría de boca en boca entre familiares, amigos y vecinos, comenzaba el jolgorio, principalmente entre la chiquillería, para organizar la salida en el camión de Antoñito. En el día y hora señalados estábamos todos más contentos que unas pascuas, las mujeres con sus cestas con los almuerzos y meriendas: las tortillas de papas, las latas de sardinas y de atún, el queso, la talega del pan, el balde de tunos, unas manos de plátanos, las botellas de agua y una tableta de chocolate para endulzar la boca.


Durante el camino cantábamos para  ir contentos y entretenidos, de esa forma lo pasábamos bien y  transcurría rápidamente el tiempo del viaje.


Otras veces la excursión era corta, a la playa de La Aldea, por el Roque. Allí al fresquito almorzábamos, mientras charlábamos animadamente. Después de los postres, los chiquillos nos íbamos al agua, a pesar de que nuestras madres protestaban y nos advertían  que se nos iba a cortar la digestión, y los mayores a echarse una siesta a la sombra de los riscos.


Una vez, al pasar por la destilería del Ron del Charco,  percibimos un intenso mal olor, puesto que se encontraba el camino lleno de deshechos de la caña dulce. Debido a esa circunstancia, los chiquillos empezamos a cantar:


-Fo, fo y siempre fo;  fo, fo y siempre fo. Y proseguíamos: -Fo, fo y siempre fo; fo, fo y siempre fo.


De esa manera llegamos hasta el pueblo cantando la canción, y en cualquier momento de nuestra niñez cuando percibíamos un fuerte mal olor la empezábamos a cantar entre risas.

martes, 31 de enero de 2012

Playa de La Aldea de San Nicolás


A la Playa de La Aldea donde se une mi espíritu con la esencia aldeana, lugar donde se aquieta el alma, donde navegan sueños e ilusiones pasadas, donde unimos emocionados nuestras huellas a las de nuestros antepasados que nos precedieron en el goce de estos inefables parajes, pero que juntos los recorremos cada día...hasta más allá del fin de los tiempos.

Qué deliciosas aguas, qué espectaculares riscos, qué rincón más hermoso, qué quietud del alma del que disfruta de esa inefable playa. Yo me sumerjo en ese mar en calma para vivir, soñar y amar.

La Aldea de San Nicolás roba mi espíritu, pues siempre vuela mi alma hacia ese regalo de Dios donde regresa el Niño que tanto disfrutó en él.

Foto: Tania Artiles

jueves, 21 de julio de 2011

Durmiendo en Caleta del Peñón Bermejo (Aldea de San Nicolás)


Escondida entre montañas del Macizo de Guguy, me recibe la Caleta del Peñón Bermejo después de cruzar continentes, desiertos, cordilleras, océanos y mares, y de pasar un sinfin de peripecias, como todo buen viajero empedernido que no para la pata hasta caer exhausto.

La caleta se encuentra cerrada por ambos lados por dos espectaculares farallones que como dos atentos vigilantes me cuidan y protegen en todo momento.

Las parduscas arenas me acarician suavemente los pies, y toda la piel de mi cuerpo, al revolcarme para extraer  las energías inútiles que pugnan por salir de forma abrupta, con lo que me dejan bastante relajado y con la mente tranquila, que se va despejando de proyectos y ambiciones, de apegos, necesidades y creencias.

Sus turquesas y tranquilas aguas son cobijo para un ser que sólo tiene de compañeras a unas pocas y bellas palmeras que adornan la desembocadura del agreste barranco, y a unas aves que revolotean curiosas por el inesperado vecino que de repente se acercó a su hábitat natural.

Transcurren los días, semanas y meses y miro al mar, cada vez está más azul, más verde, más rojo. Las palmeras me saludan cada mañana haciendo una genuflexión, como señal de consideración y amistad por haberme quedado allí con el fin de hacerles compañía.

Me baño en las plácidas y acogedoras charcas donde mi somnolencia me lleva a soñar que me encuentro en el paraíso. Los peces juegan con los dedos de mis manos, me los muerden y un hilillo de sangre colorea las aguas. Y sigo durmiendo en Caleta del Peñón Bermejo. Y no quiero despertar.

*

Foto: Senderistas de Gran Canaria


Les recomiendo leer "Caleta del Peñón Bermejo", de Senderistas de Gran Canaria

jueves, 23 de junio de 2011

Recuerdos del Barranco Grande de La Aldea de San Nicolás


Muchos recuerdos me acompañan del barranco Tejeda - La Aldea, popularmente llamado el  Barranco Grande, pues son muchas las experiencias a lo largo de mi vida en torno a él.

Las primeras son de cuando corría el barranco con tanta furia que se llevaba por delante el fuerte de Castañeta, dejando un erial lleno de piedras, y con la consiguiente reconstrucción de la finca en la zona de El Arenal. Mi padre tuvo una lucha constante con el barranco, con el fin de evitar que se lo llevara.

También son inolvidables cuando bajaba el caudal y ya se veían las saltaderas por donde cruzábamos contentos. Era toda una aventura atravesarlo hasta llegar a Castañeta.

Asimismo nos bañábamos junto a los amigos en las maretas o charcas, cuando ya el barranco bajaba adormilado con aguas claras y transparentes. Lo pasábamos en grande jugando en el agua.

Y cuando ya estaba seco iba en bicicleta por la mañana a buscar la leche. Tardaba en ir a buscarla, desde mi casa frente al cine Nuevo hasta la finca, entre tres y cuatro minutos, pues recogía la lechera sin bajarme del velocípedo.

Siempre era un placer pasear por el barranco en mis estancias estivales en la casa de la finca de Castañeta. Caminábamos por él pasando por los Cercadillos, el Molino de Agua, San Clemente, llegando algunas veces hasta Salado, después de cruzar los tres puentes. Las piedras del barranco, su vegetación y las altas y entrañables montañas formaban un delicioso paisaje donde nos encontrábamos en el cielo, disfrutando de la paz y el silencio que nos hablaban quedamente, de tal forma que nos quedábamos extasiados.


Haikus sobre el Barranco Grande


Espera un poco.

Por esas saltaderas

¡a Castañeta!

*
¡Llega el barranco!

Viene por Cercadillos

como un león.

*


Esos chiquillos

se bañan en los charcos

junto a los sapos.


*

Alpispas juegan

con sus algarabías

en el barranco.


*

Foto de la red