martes, 16 de agosto de 2016

Recuerdos de infancia en La Aldea de San Nicolás



Recuerdos de infancia en La Aldea de San Nicolás

Los tiempos pasan pero las sensaciones y vivencias rememoran momentos extraordinarios vividos en este extraordinario pueblo de la isla de Gran Canaria, España.

En los años cincuenta la vida en el pueblo transcurría con suma tranquilidad, según la mente de un niño de seis años. Toda mi niñez transcurría en La Plaza, cerca del Ayuntamiento, de la Herrería de José Álamo y de la Barbería de Antonio. Antes de comenzar el período escolar el tiempo sucedía con suma placidez, horas jugando en el campo de fútbol con los amigos, jugando con la pelota en la calle, en aquellos tiempos llamada General Franco, hoy Camino Real, o jugando con los amigos y vecinos a distintos juegos infantiles.

Recuerdo los partidos del Imperio, o de los equipos representativos del pueblo. También cuando iba a ver entrenar al equipo con el veterano entrenador Chirivella, con jugadores como Antonio Armas (portero) Sario, Julio...

A veces salía del centro del pueblo en el camionsillo de mi padre. Una vez me dejó él sentado en el mostrador de la tienda de Juanito Hernández, en La Montañeta, Los Espinos. Al llegar a mi casa, mi madre le preguntó, ¿dónde está el niño? Mi padre tuvo que regresar a recogerme a la tienda y allí me encontraba sentado tranquilito en el mostrador.

Una vez mi padre condujo el coche de don Juan Márquez por el sur de la isla, con su familia, Cuando salíamos de Mogán dirección Las Palmas, pasábamos por una montaña en la que la carretera era tan estrecha que sólo cabía un coche. Mi padre tenía que dar marcha atrás al coche, como era un lugar peligroso sin una valla de protección, todos nos bajamos hasta que terminara la maniobra de retroceso. Cuando subimos al coche don Juan, que era mi maestro, me preguntó que si me había ensuciado los zapatos con caca de una vaca. Yo le contesté: Sip, pero ya me limpié con un "casparro".

Otras salidas que hacíamos era para ir al Estadio Insular para ver a la Unión Deportiva Las Palmas y excursiones al Pinar de Tamadaba, a Tirajana...

Fueron unos tiempos muy felices que ahora rememoro con gran satisfacción.