domingo, 5 de abril de 2009

El Pleito de La Aldea: 300 años de lucha por la tierra

Valle de La Aldea de San Nicolás, Gran Canaria, Islas Canarias, España.

La isla de Gran Canaria fue dominada por los españoles entre 1478 y 1483, en una conquista realenga, puesto que fue financiada por los Reyes Católicos, al contrario que la conquista de otras islas en que las campañas fueron financiadas por los nobles, en beneficio propio, por lo que se les denominaba conquista señorial.


La colonización fue lenta. Las tierras fueron pasando de unos señores a otros, ampliando sus propiedades por compras, conversión de terrenos baldíos en fértiles o anexión de otros que eran realengos.

Muchos aldeanos cultivaban esas tierras desde tiempos inmemoriales, pasando la propiedad de padres a hijos, como cultivadores a medias hasta 1927, siempre en perpetuo litigio.

Se daba la circunstancia que ni los propietarios de la Gran Hacienda Aldea de San Nicolás, ni los que habían cultivado la tierra, tenían documentos que avalaran su propiedad, por lo que hubo una lucha, a veces muy virulenta, con el empleo de la fuerza por la Guardia Civil. En medio de estos hechos se produjo el asesinato del secretario municipal en 1876.
Traslado del Ministro de Gracia y Justicia, Galo Ponte, desde la playa de La Aldea hasta el pueblo, en febrero de 1927.

También hubo batallas legales en los que no hubo nunca un vencedor definitivo. Hasta que en 1927, el Ministro de Gracia y Justicia del Gobieron del General Primo de Rivera, don Galo Ponte, se personó en La Aldea para conocer de primera mano el problema que llevaba tanto tiempo pendiente de solución. Él sabía que se habían producido muchos litigios judiciales y algunos líderes aldeanos se habían desplazado hasta Madrid para solicitar la propiedad de sus tierras.

Finalmente, éstas fueron concedidas a los aldeanos, que por fin triunfaron, después de 300 años de lucha, y se hicieron acreedores de los títulos de sus tierras. Y al Mayorazgo se le adjudicó la titularidad de 100 Ha.

Algunos aldeanos se desplazaron a Madrid para tratar de pedir una solución a este problema que duraba tanto tiempo y que tenía soliviantada a la gente de La Aldea.

El cura Vicente Bautista Sosa, tío de mi padre, se trasladó a Madrid para pedir la ayuda del Ministro en el Pleito.

Solicitó audiencia al secretario del Sr Galo Ponte, y éste le contestó que el Ministro estaba muy ocupado y que no lo podría atender.

-Señor, yo vengo desde muy lejos, desde Las Islas Canarias, casi como en el fin del mundo. He tardado días en llegar y no me puedo volver sin haber hablado con él.

-Lo siento, es imposible que lo reciba- le contestó el Secretario.

-No importa, yo esperaré lo que haga falta, le comentó don Vicente.

El cura se sentó en la sala de espera y siempre que pasaba Galo Ponte le saludaba muy respetuoso:

-Buenos días, señor Ministro.

-Buenas tardes, señor Ministro.

Y así cada mañana y cada tarde, al verle entrar y salir de su oficina.

Pasados unos días, Galo Ponte le pregunta extrañado a su secretario:

-¿Quién es este curita que me saluda mañana y tarde cada día?

-El viene desde las Islas Canarias para tratar sobre el Pleito de los aldeanos por la propiedad de la tierra.

De esta manera, el Sr Ministro se apiadó de él y le hizo pasar a su despacho, escuchándole atentamente y prometiéndole estudiar el caso.
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Francisco Suárez Moreno es autor del magistral libro "El Pleito de La Aldea: 300 años de lucha por la propiedad de la tierra. (1990)
También recomiendo la lectura de Breve Historia de La Aldea de San Nicolás (I y II), del mismo autor, en la Revista Digital Bienmesabe, para conocer algo más de nuestra historia.
Fotos tomadas de dicha Revista.
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9 comentarios:

Adrisol dijo...

que historia fuerte para hoy!!!!!!!!
hacen falta mas cómo ese curita...........con compromiso social y corazón solidario!!
ojalá otros lo haya imitado..
un abrazo, amigo y buena semana

Geni dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Geni dijo...

Que hermosa historia,que interesante todos esos relatos que nos cuentas cada día,me gusta leerte aprendo de tu experiencia.
Un besito y hasta pronto amigo.

Soñadora dijo...

Lo que la perseverancia puede lograr Juan Antonio! Un gran ejemplo.
Besitos,

Nerina Thomas dijo...

Las almas nobles no se detienen nunca, a pesar de los demás. Son elegidos para construir, para actuar, pensar y sentir bién siempre. Y asi será hasta cinco munitos antes de partir de la tierra. Son misiones, cuando se descubre la de cda uno nada ni nadie te dispersa del camino.
un cariño Juan!!!orgullosa siempre de que estés allí

mara y cuyá dijo...

Qué interesante Juan lo que has contado.
Familia perseverante la tuya. El abuelo con los tomates y el tío con la tierra, firmes...y así debe ser!!!

Besitos amigo.

Idalinda! dijo...

Olá Juan, agradeço sua visita a meu blog, espero que possamos torcar idéias atravé desta bela ferramente.

Adorei o texto acima, muito reflexivo...abraços históricos!

Idalinda! dijo...

Olá Juan, grata pela visita em meu blog. Adorei o texto abaixo, muito reflexivo...abraços históricos!

Anónimo dijo...

Estaba buscando informacion de este tema, gracias.